La ONU agoniza entre Caracas y Nuuk

Por Fernando Rovetta Klyver*

La sesión 10.085 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNNUU) puede ser la última[1]. Fue convocada para el 05/01/26 por el representante de Somalia (en su carácter de presidente durante el mes de enero) a petición de Colombia respaldada por la Federación Rusa y China. Su orden del día rezaba: “Amenaza a la paz y seguridad internacionales” a propósito de lo ocurrido en Venezuela dos días antes.

Dada la gravedad de los hechos analizados y la relevancia de las alocuciones de los 5 miembros permanentes del Consejo, los 5 no permanentes y de 5 de los 20 Estados invitados, nos proponemos realizar un resumen de la sesión, organizando en 3 grupos las 27 Estados participaciones. Luego analizaremos algunas declaraciones posteriores del presidente de EEUU y algunos postulados teóricos preguntándonos si el Derecho podrá frenar su avidez de Groenlandia.

I

El Consejo de Seguridad es el principal órgano de la ONU para garantizar la paz y la seguridad internacionales. Está compuesto por 5 miembros permanentes: EEUU, Rusia, China, Francia y Reino Unido; a los que se suman 5 miembros electos, que este año son: Baréin, Colombia, R.D. del Congo, Letonia y Liberia.

El presidente somalí del Consejo, en virtud de su Reglamento provisional, invitó a 2 funcionarios de la ONU y a la representante de Transparencia Venezuela (TV) y a representantes de 11 Estados de América Latina, 5 de Europa, 6 de Asia y 4 de África.

Reordenamos y organizamos el conjunto de tales intervenciones en 3 grupos: a) los que denuncian la gravedad de la acción militar de EEUU contra Venezuela, pero también contra el Derecho Internacional y la Carta de la ONU, b) los que, negando dicho marco jurídico, pretenden legitimar tal acción cargando acusaciones contra el gobierno venezolano, y c) los que, en diferente grado, ponderan sendas denuncias otorgando mayor peso a una o a la otra.

a) El Embajador de Venezuela, sostuvo: “el 3 de enero del 2026 constituye una fecha de profunda gravedad histórica, no solo para Venezuela sino para el sistema internacional en su conjunto”.  La agresión de los EEUU a la Carta de NNUU es destacada por la mayoría de los participantes con la excepción de EEUU, Argentina, Trinidad y Tobago y TV. Denuncian la violación de sus principios (artículo 2): “la igualdad soberana de todos sus Miembros, el arreglo de sus controversias internacionales por medios pacíficos, y el abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”; principios presentados como pilares del Derecho Internacional y la convivencia pacífica.

Se consideran como agravantes: que tal agresión haya sido perpetrada por un miembro permanente del CSNNUU, que hayan muerto civiles y que se haya secuestrado a un Presidente en ejercicio de un país y a su esposa. Los países de América Latina y el Caribe, subrayando que han creado una región de paz pese a las injerencias de EEUU, destacan que en esta ocasión ésta es mediática, como lo es el genocidio en Gaza, mencionado sólo por Brasil. Esta agresión es calificada como “terrorismo de Estado” por Cuba, que destaca la muerte heroica de 32 cubanos en defensa de Venezuela, y también por Irán, que ve oportuno denunciar las recientes amenazas de injerencia en su país por EEUU.

Uganda se une a la condena a la “vulneración flagrante de los principios y propósitos de la Carta, “en nombre del Movimiento de Países no Alineados, que representa a 120 Estados” y Eritrea lo hace en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU, integrado por 19 Estados.

“Exhortamos a EEUU -exclamó China- a atender el llamamiento atronador de la Comunidad Internacional de cumplir el Derecho Internacional y los principios de la Carta de la ONU, que deje de inmiscuirse en la soberanía y seguridad de otros Estados…”

Rusia, haciendo gala de sarcasmo, sostuvo: “¡Aquí tienen su orden mundial, en todo su esplendor, horrorizando incluso a los acérrimos atlantistas!” y se pregunta: ¿Es acaso este el mundo que esperábamos lograr en la celebración del 80º aniversario de la Carta de la ONU…o acaso la ONU y su Consejo de Seguridad ya no existen?

Jeffrey Sachs, economista de la Universidad de Columbia y funcionario de ONU, recordó: tras la I Guerra Mundial se creó la Sociedad de Naciones para evitar el flagelo de otra guerra. Pero, como “las principales naciones no defendieron el Derecho Internacional”, se produjo la II GM. “No se puede repetir este fallo porque perecería la humanidad, no habría una 3ª oportunidad.” Por ello, concluye: “Los EEUU han de cesar y desistir de inmediato de todas las amenazas…(y) retirar sus fuerzas militares tanto de dentro de Venezuela, como de su perímetro.”

b) El Embajador de EEUU comenzó agradeciendo el informe de la representante TV, Mercedes de Freitas, destacando su condición de exilada, para luego sostener: “No estamos en una guerra contra Venezuela… Éste fue un operativo policial… contra dos personas imputadas y prófugas de la justicia estadounidense.” “En 1989 se realizó una acción similar contra Manuel Noriega.” “Maduro… es el jefe de una despiadada organización terrorista extranjera: el Cártel de los Soles…”

Continuó: “no es solo un narcotraficante imputado, sino que también fue lo que se denomina un presidente ilegítimo… un informe de la ONU concluyó que las elecciones de ese año (2024) fueron una farsa absoluta…. Más de 50 países, incluida la UE…y países latinoamericanos (la) rechazaron. (Otros) Informes documentan graves abusos perpetrados por el régimen… que incluyen ejecuciones extrajudiciales, presos políticos, torturas y detenciones arbitrarias.”

Tras estas dos imputaciones, anticipadas por Freitas, dijo: “EEUU desea un futuro mejor para el pueblo de Venezuela y para los pueblos de la región y del mundo”. “Millones de venezolanos que han huido de este régimen despiadado están celebrando…mientras este Órgano se dedica a pontificar. Si la ONU y este Órgano confiere legitimidad a un narcoterrorista ilegítimo y el mismo trato… que se brinda a un jefe de Estado elegido democráticamente ¿qué tipo de Organización es ésta?”

El Embajador argentino, citando a su presidente, valoró “la decisión y determinación del presidente de EEUU”, porque Maduro “era una amenaza para toda la región, al liderar y exportar sus redes de narcotráfico y crimen organizado…una amenaza para la seguridad del hemisferio.” Paraguay y Trinidad y Tobago dijeron algo similar.

c) La declaración del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, fue presentada por la Subsecretaria General Rosemary di Carlo. En los dos primeros párrafos describió la “acción militar de EEUU” contra Caracas, Miranda, Aragua y la Guaira. Aclara, “El número de bajas causadas por estas acciones sigue sin determinarse”. Luego citó un comunicado publicado en redes sociales por el presidente D. Trump, adelantando: “un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder N. Maduro”. Y añadió, que a esta Secretaría “le preocupa profundamente la posible intensificación de la inestabilidad… el impacto en la región y el precedente que podría sentar.”

Luego dedica dos de sus seis párrafos (el 3º y el 5º) a la situación de Venezuela previa al ataque estadounidense. “Informamos al Consejo el 23/12/25 (que) el Alto Comisionado de DDHH ha calificado de “violaciones graves” en las elecciones de 2024. “Venezuela ha experimentado décadas de inestabilidad interna y turbulencias sociales y económicas…millones de venezolanos han huido del país.”

En los párrafos 4º y 6º recordó que para resolver “el período de tensiones elevadas desde agosto… como se ha debatido ya en este Consejo en 2 ocasiones, he subrayado que todos tienen la obligación de respetar a carta cabal el Derecho Internacional, incluida la Carta de NNUU, sus principios… y todos los demás marcos legales (incluso las constituciones de cada Estado) aplicables para salvaguardar la paz y la seguridad. ”Y, sentenció: “Las reglas del Derecho Internacional no se han respetado con relación a la acción militar del 3 de enero.”

Esta declaración, que preludió a las demás, fue felicitada y agradecida por prácticamente todos los demás participantes: también por los del grupo a) pero no por los del b). Los demás, con significativos matices, se podrían reagrupar: c.1) quienes enfatizan las “graves violaciones” al sufragio y los DDHH, c.2) quienes se centran en la violación del Derecho Internacional y de la Carta y sus principios por los EEUU, aunque cuestionen la legitimidad del régimen venezolano.

      c.1) Panamá declaró poseer las actas de las elecciones venezolanas de 28/07/24 y que Edmundo González está en condiciones de asumir como presidente electo. Y considera que “cualquier arreglo que mantenga en el centro de la conducción a figuras del aparato represivo (Delcy Rodríguez) constituiría la continuidad del sistema.” No obstante, reitera su “compromiso con el multilateralismo y el Derecho Internacional.” En el mismo tono, se expresan tanto Reino Unido y Francia (miembros permanentes del Consejo de Seguridad) como Grecia y Letonia.

      c.2) Chile manifestó su “firme condena a las acciones militares unilaterales de EEUU” en Venezuela. Si bien no reconoce como legítimo al gobierno de Maduro, por sus graves violaciones a los DDHH, destacó que éstas “no tienen una solución militar y sólo pueden abordarse mediante procesos pacíficos, graduales, inclusivos…. en estricto respeto al Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y la prohibición del uso -o amenaza de uso- de la fuerza.  “Como fue señalado recientemente por los jefes de Estado de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España”. En igual sentido se pronunció Liberia que, como miembro de A 3, representaba además a Congo y Somalia, y recordó “el compromiso de la Unión Africana con la paz, la estabilidad y el respeto mutuo entre las naciones y regiones.” En el mismo sentido se pronunciaron Baréin Pakistán y Dinamarca; esta última dedicó tres párrafos al Derecho Internacional y a la Carta.

II

Tras esta apretada síntesis de la alocución de los 30 participantes en la última sesión del Consejo de Seguridad, vemos pertinente confrontar la alocución del Embajador de EEUU, con posteriores afirmaciones de su presidente. Considerando que su Departamento de Justicia tuvo que “suavizar su acusación” ante Tribunal de Nueva York dada la no existencia del “Cártel de los Soles.” (NYT,6/1/26)

Al día siguiente del asalto: “El presidente de EE UU advierte a la dirigente chavista (Delcy Rodríguez) que “si no hace lo correcto pagará un precio probablemente más alto que Maduro” (El País, 4/1/26). Luego, en su cuenta de X (ex Twitter), difundió: “Me complace anunciar que las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 MILLONES de barriles de petróleo de alta calidad.” Acto seguido, el secretario de Energía de EEUU afirmó: “vamos a comerciar el crudo procedente de Venezuela…de forma indefinida”. (BBC,7/1/26) Como preludio, la flota estadounidense en el Caribe había capturado dos barcos petroleros.  Cabe preguntarse: ¿Así pretende lograr: “un futuro mejor para los pueblos de la región y del mundo”?

El profesor Sachs, ante el CSNNUU, citó a la politóloga Lindsey A. O´Rourke (Covert Regime Change, 2018), quien documenta: “desde 1989, grandes operaciones de cambio de régimen realizadas por los EEUU sin autorización del Consejo de Seguridad…: Irak 2003, Libia 2011, Siria desde 2011, Honduras 2009, Ucrania 2014 y Venezuela de 2002 en adelante. (…)”

“Los métodos utilizados son bien conocidos y están debidamente documentados, entre ellos están: la guerra abierta, operaciones de inteligencia encubiertas, instigación de agitación, apoyo a los grupos armados, manipulación de las redes sociales y los medios de comunicación de masas, soborno a oficiales, asesinatos específicos, operaciones concretas y guerra económica. Estas medidas son ilícitas en virtud de la Carta de las NNUU, y suelen dar lugar a una violencia constante a un conflicto jurídico, inestabilidad política y a un profundo sufrimiento para la población.”

“En abril de 2002 EEUU trató de llevar a cabo un golpe de Estado contra el gobierno de Venezuela. En los años 2010 financió a grupos de la sociedad civil que participaban en protestas… cuando el gobierno los reprimió, le impuso sanciones” durante 2017 y hasta 2020 “logró frenar la producción petrolera de PDVSA a un 75%, el PIB per cápita se disminuyó en un 62%.”

He aquí los antecedentes al ataque del 3 de enero y el perfil del atacante. Trump afirmó que “su poder como comandante en jefe de EEUU tiene un solo límite, su moralidad, que el Derecho Internacional no puede ser un factor determinante y que depende cómo se defina” (NYT, 09/01/26). Estamos así ante una versión actualizada del Leviatán de Hobbes, ejerce una potestas soluta, un poder que no admite límite alguno. Lo justo o injusto no existen en la naturaleza, son creaciones del soberano. Así razonó Creonte para dar muerte a Antígona.

Luigi Ferrajoli (1999) considera que Francisco de Vitoria (s.XVI) tiene una sorprendente actualidad, en tanto que creador del Derecho Internacional, al reinterpretar el ius gentium romano como ius inter gentes, un límite de racionalidad práctica para el ejercicio del poder entre los pueblos y Repúblicas del Orbe.

Sin embargo, el concepto de soberanía defendido por Hobbes un siglo después- llevó a la Guerra de 30 años que concluyó con la Paz de Westfalia (1648); pero, como no se cuestionó el carácter absoluto de las soberanías, se produjo en el s. XX otra Guerra de 30 años (1914-1945) cuyo final hizo posible la Carta de la ONU, punto de partida para una Constitución de la Tierra, al afirmar: “todos los Estados son igualmente soberanos.”

No obstante, la misma Carta creó un Consejo de Seguridad en el que sólo cinco Estados tienen derecho a veto. Ello permitió, por ejemplo, que EEUU vetara 42 Resoluciones de la Asamblea General de la ONU que cuestionaban la política de Israel contra Palestina, y ahora considera “inaceptable” cualquier solución que no sea anexionarse Groenlandia.

La Embajadora danesa había resaltado: “los miembros del Consejo de Seguridad tienen la responsabilidad de hacer cumplir los principios universales y sacrosantos de soberanía e independencia política e integridad territorial”. ¿Lo lograrán?

Si el agonizante Derecho Internacional no consigue poner límites al Leviatán de Washington, cabe la esperanza de que el Derecho Constitucional y la división de poderes lo logren.

*Especialista en Derechos Humanos y Filosofía del Derecho. UNT-UCLM.


[1] https://webtv.un.org/es/asset/k1k/k1kem3z5nm

Imagen del artículo: Mercedes de Freitas y Jeffrey Sachs (fotograma de videograbación).

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *